martes, 12 de febrero de 2013

La Revolución Francesa: Parte 2


6. LA REVOLUCIÓN POPULAR, LA CONVENCIÓN Y EL TERROR

La asamblea y el pueblo culparon al rey y sus fieles del fracaso militar. Se formó la Comuna insurreccional para luchar contra la Monarquía. A la comuna parisina se unieron los sans-culottes, hombres del pueblo y revolucionarios partidarios del régimen republicano que vestían el pantalón popular. El 10 de agosto 1792 una multitud provista de armas asaltó el palacio y apresó al rey y a su familia. La Asamblea Legislativa aprovechó para despojar a Luis XVI de todas sus prerrogativas y la población, exaltada por los acontecimientos, comenzó a asesinar a todo contrarrevolucionario, produciéndose el Primer Terror.
Se convocaron nuevas elecciones por sufragio universal masculino disolviéndose la asamblea y eligiéndose una Convención que se radicalizó hacia la izquierda al quedar apartados los monárquicos fieles a Luis XVI. Para dirigir la nación se formó un Consejo Ejecutivo, cuyo ministro más relevante fue Danton.
La Convención nacional comenzó siendo dirigida por los girondinos y tuvo como primera misión redactar una nueva Constitución que declarara al Estado francés como República. Al rey se le abrió un proceso judicial considerándosele culpable de traicionar la Revolución .El 22 de setiembre de 1792 se instituyó la República y se sustituyó la era cristiana por la revolucionaria, quedando abolido el calendario gregoriano. A principios de 1793 la convención decidió la inmediata ejecución del rey y el gobierno republicano impuso la guillotina como medio más rápido de ejecución.
El 21 de enero de 1793 Luis XVI fue guillotinado, dando fin así a la monarquía constitucional. Esta ejecución produjo el rechazo de los Estados europeos. Gran Bretaña, España, Holanda y otros países se unieron a la Primera Coalición antifrancesa.
La Convención ordenó una leva que provocó el levantamiento del campesinado y revueltas. El principal movimiento campesino armado se produjo en la región de la Vendée, secundado por monárquicos y religiosos. La Convención quedó dividida y se le acumulaban los problemas: rebeliones, la huida de nobles y burguesía por el miedo a la guillotina, el aumento de la inflación, falta de víveres, las guerras exteriores, etc. Instauró el Tribunal Revolucionario Extraordinario para que las personas contrarias al régimen fueran juzgadas inmediatamente y se repartieron por las ciudades los Comités de Vigilancia y de Seguridad General con el propósito de detectar y solucionar las insurrecciones.
En abril, los diputados más radicales, como Robespierre, formaron el Comité de Salud Publica presidido por Danton, para perseguir, encarcelar y ejecutar a los enemigos de la Revolución y controlar la actuación del gobierno girondino que por su parte, creó la Comisión de los Doce, que vigilaría y juzgaría a los perturbadores del orden público. Finalmente, el malestar general favoreció a los jacobinos, que tras hacerse con la Guardia Nacional, fueron arrestando a los diputados girondinos y comenzó el gobierno del terror.
Robespierre, la figura más destacada del club de los jacobinos, se puso al frente de la nueva Convención jacobina. Robespierre quería transformar la sociedad francesa que se basaría en los ideales ilustrados y en el radicalismo democrático fundado en la sola razón dirigido por un estado centralizado en el que todos sus habitantes fueran iguales en derechos y deberes. El comité de salud pública suprimió los últimos privilegios del clero, la nobleza y la alta burguesía y juzgó y guillotinó a todos los sospechosos de antirrevolucionarios. Quedó impuesta en el verano de 1793 la Dictadura del Terror.
Fue elaborada la segunda constitución francesa que ha sido considerada como la más democrática y avanzada,            aunque no terminó de implantarse, pero fue la más democrática y avanzada. Recogía el sufragio universal masculino y directo, el poder ejecutivo debía ser elegido por la asamblea entre los candidatos de los departamentos, se consolidaban los derechos de trabajo, asistencia e instrucción gratuita, obligatoriedad de la enseñanza primaria, la abolición de la esclavitud y el derecho a la rebelión.
La nueva Constitución no resolvió los problemas de la sociedad francesa y continuaron las insurrecciones y se desató el Gran Terror tras el asesinato de Marat, líder de los sans-culottes. Se suspendieron las garantías constitucionales          y aumentaron las persecuciones. Se ajustició a revolucionarios, diputados girondinos de la primera Convención y otros políticos, a la reina María Antonieta y su familia.
Robespierre se convirtió en el gran dictador, dominaba el ejecutivo y el legislativo. La oposición casi había sido anulada y el ejército, conseguido gracias al servicio militar obligatorio, estaba cosechando triunfos contra las monarquías europeas. La crisis económica no terminaba de solucionarse.
En septiembre de 1793 se publicó la ley del Máximum general que fijaba los precios máximos que podían alcanzar las subsistencias y los salarios. Esta economía dirigida triunfó en ese momento y permitió alimentar a la población y al ejército y propicio la aceptación del dictador       por el pueblo francés. Robespierre con su intervencionismo político y económico dirigía todo el Estado.
En 1794 las crisis políticas y sociales fueron en aumento. La mayoría parlamentaria, que ya estaba cansada de la represión y la intervención económica empezaron a conspirar contra Robespierre y sus seguidores para hacerse con el gobierno de la convención. El 27 de julio (Termidor) de 1794 dieron un golpe de Estado apresando a Robespierre y a los partidarios del terror y guillotinados inmediatamente. La República de la Virtud, patrocinada por Robespierre había finalizado.
De esta forma se produjo otro cambio político, ahora gobernaban los burgueses. Se suprimió el Comité de Salud Pública, se depuró el tribunal revolucionario y los girondinos regresaron del exilio. Se decreto la persecución contra los jacobinos dándosele el nombre de Terror blanco. Fue restablecido el culto católico y suprimida la ley del Maximun  general, quedando restablecida la libertad de precios. Estas            medidas produjeron mayor pobreza en las clases populares. La inflación y la escasez de alimentos provocada por las malas cosechas de 1795 agravaron la situación y dieron lugar a levantamientos populares que fueron reprimidos por el ejército al mando de un joven general, Napoleón Bonaparte.

7. EL FINAL DE LA REVOLUCIÓN: EL DIRECTORIO.

La tercera Constitución francesa que supuso un amplio retroceso respecto a las dos anteriores, fue aprobada en setiembre de 1794. Solo se mantenía la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y el derecho a la propiedad.
La Asamblea de diputados fue dividida en dos cámaras, el Consejo de Ancianos y el Consejo de los Quinientos.
El poder ejecutivo lo ejercía un Directorio formado por cinco miembros designados por el Consejo de Ancianos sobre una lista propuesta por el Consejos de los Quinientos. Había quedado suprimido el sufragio universal, que fue sustituido por el censitario.
Las reformas políticas y sociales llevadas a cabo por el Directorio no consiguieron la paz interior ni exterior y el problema financiero continuaba sin resolverse. Se produjeron varias sublevaciones contra el gobierno del Directorio, como la conjura de los iguales, que deseaba instaurar un régimen de tipo comunista con la supresión de la propiedad privada. Estos idealistas fueron condenados y guillotinados
El gobierno del Directorio para pagar las deudas del Estado resolvió recurrir a banqueros o especuladores y gracias a las victorias conseguidas decidieron abordar una reforma financiera para reducir la deuda. También se reestructuró el sistema fiscal con nuevos impuestos.
En el exterior, gracias a su ya poderoso ejército, continuó conquistando territorios europeos. Se fundaron Repúblicas hermanas, tributarias del Estado galo. Bonaparte fue enviado a Egipto para interceptar la colonización inglesa. La flota francesa fue aniquilada frente a Egipto por el almirante inglés Nelson. Este éxito propició la formación de una Segunda Coalición antifrancesa compuesta por Inglaterra, Austria, Rusia, Turquía y el rey de Nápoles.
El directorio se encontraba en su fase más baja y algunos de sus directores recurrieron a la fuerza del ejército para solucionar los problemas. Llamaron a Napoleón Bonaparte y organizaron          el golpe de estado de 9 de noviembre (Brumario) de 1799. El triunfo del golpe incruento puso fin a la etapa revolucionaria del Directorio e inició la del Consulado, comenzando la dominación napoleónica.

8. EL  DIFÍCIL PROCESO DE CAMBIO: ALCANCE Y TRASCENDENCIA DE LA REVOLUCIÓN.

Cuando surgieron los acontecimientos revolucionarios en 1789, el Tercer Estado no pretendía derrocar a Luis XVI. El pueblo aceptó que un monarca gobernase la nación hasta que los procesos revolucionarios fueron cambiando su mentalidad y asumieron las ideas republicanas y desearon un Estado sin dirigentes privilegiados, donde todos los hombre tuviesen oportunidad de progresar. La mayoría de la sociedad francesa se fue radicalizando hacia la izquierda.
La revolución modificó la demografía francesa. Se produjo un retroceso de la natalidad y un aumento de la mortalidad por las sublevaciones, represiones, emigraciones, guerras, epidemias, escasez de alimentos, etc. No obstante,         el avance de la democracia tuvo consecuencias para el progreso mundial.
A partir del triunfo de la revolución surgió la sociedad de clases y contribuyó a que en muchos de los Estados europeos del siglo XIX se proclamara la libertad e igualdad de todos los hombres ante la ley y se establecieran regímenes constitucionales cimentados en la soberanía nacional. Asimismo, fue asimilada la noción del interés común por encima del privado. Se consiguió pasar de de la monarquía absoluta, característica del Antiguo Régimen a la división de poderes del Nuevo Régimen.
Europa se comportó de diferente manera durante los años revolucionarios y las tropas francesas propagaron las nuevas ideas y sistemas de gobierno constitucionales quedando definidas las relaciones por el espíritu revolucionario.
A partir de 1795 las victorias francesas hicieron que las potencias europeas comenzaran a utilizar la vía diplomática. La firma del Tratado de San Ildefonso de la Granja con España instauró una alianza para unir las flotas y mermar el poderío de Gran Bretaña. Austria firmó la paz de Campoformio donde reconoció las Repúblicas establecidas por Francia. El Directorio centró sus esfuerzos en luchar contra Gran Bretaña, aunque no consiguió someterla.

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